Porque Jesús NO es el Demonio
(Según la Santa
Biblia)
Elias Bernard. Presente
Hola, me llamo Irving y soy un
Cristiano (no católico) y navegando por la red me encontré con su página
“anticristiana” lo que más me llamó fue un articulo titulado “Porque Jesús
es el Demonio (Según la Santa Biblia)” y me asombró mucho pues (Disculpe la
frase) “Es la estupidez más grande que he Escuchado(leído, en esta ocasión)”,
y con todo respeto, la siguiente es para refutar esta acusación y no voy
insultarlo ni a decirle cosas, pues se que ha recibido muchas criticas,
insultos, etc. pero yo no voy a hacer eso, no se de que religión eres (me
siento mas cómodo hablando de TU), estoy suponiendo que eres ateo(por favor
corrígeme si estoy mal) asi, que sin mas, comienzo:
En primer lugar, “Lucifer” o
“Lucero de la Mañana” NO es de forma alguna un sinónimo de Satanás, pues
Satanás significa “adversario” o “enemigo”, y Lucifer significa
“Portador de Luz”. Lucifer era el nombre de Satanás antes de caer en
pecado, cuando era perfecto en todos sus caminos (Ez.28:15), también se le
llama “Querubín Protector”(Ez.28:14), y después de su caída de ninguna
forma seguiría siendo el Querubín Protector ni el Portador de Luz, entonces ni
Satanás ni Demonio (espíritu maligno) son sinónimos de Lucifer.
Lucifer o portador de luz se traduce
como la estrella matutina o “Hijo de la Mañana”. En el lenguaje figurado de
la Santa Biblia una estrella brillante denotaba un príncipe ilustre
(Num.24:17). Cristo fue dado a los hombres como “La estrella brillante y
matutina” (Apoc. 2:28, 22:16) incluso fue una estrella brillante la que anunció
su llegada (Mt.2:7). Entonces, “Lucero de la Mañana” es el título más
inapropiado que se le ha dado a Satanás engañando así a muchos, pues se
disfraza de ángel de luz (2° Cor. 11:14).
Sobre el pasaje de Apoc.2:26-28,
Claramente está hablando de Jesús y no de Satanás (satanás dejó de ser el
Lucero de la Mañana y el Querubín Protector hace mucho tiempo) pues solo
repite las palabras de Salmos 2:8,9 en donde hable del reino del ungido de Jehová.
Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra. Los quebrantarás con vara de hierro, como vasija de hierro los desmenuzarás.
En cuanto a la tentación de Jesús en
el desierto, ¿De dónde sacaste que la tentación es una lucha con nosotros
mismos? eso tu lo inventaste!
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
En cuanto a la descripción de Apocalipsis 1:10-16 de Jesús, hay que recordar que Apocalipsis es un libro completamente alegórico, o sea usa símbolos para representar las cosas, por ejemplo, las siete estrellas son las siete iglesias a las que escribe Juan (a saber: Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis, Filadelfia, Laodicea) La espada es la palabra de Dios (Ef. 6:17, Heb 4:12) entonces, de ninguna manera se puede hacer una “imagen” de esta descripción.
Apocalipsis 5:5-6 lo describe con siete cuernos y siete ojos, pero aclara que representan los Siete Espíritus de Dios, a continuación reproduzco un estudio de los Siete Espíritus de Dios:
Los Siete Espíritus de Dios
En el contexto de Apocalipsis 1:1-8 podemos entender a que Espíritus o como veremos mss adelante a que Espíritu nos esta hablando este libro escrito por el apostol Juan. De igual forma debemos tener mucho cuidado de tener presente el no sacar de contexto cualquier versículo de la Biblia, como es este caso, en donde cierta doctrinas de demonios hacen creer que Dios tiene mas de un Espíritu que conforma su trinidad como Dios.
Así como el prólogo del Evangelio de Juan es como un especie de apertura del libro, anunciando sus temas principales y colocando al lector en posición para comprender la historia de Jesús, así el prólogo del Apocalipsis sirve para un propósito similar. También declara sus principales temas y aporta un ventajoso punto desde el cual el lector puede entender correctamente la visión que sigue.
Una revelación puede referirse a un acto de descubrir o a un objeto descubierto, de modo que aquí la revelación de Jesucristo puede indicar el proceso por el cual el Señor revela los elementos de la historia o la verdad que ha sido revelada. Lo último ocupará el primer plano de atención sin excluir lo primero. La revelación ha sido dada a Jesús por Dios, así como en el Evangelio el Hijo sólo habla lo que el Padre le ha dado (Juan 3:34; 8:26). La mediación de un ángel está en línea con las visiones de profetas y autores apocalípticos (Eze. 8; Dan. 10). El anuncio de Cristo, Dios y un ángel como fuente de la revelación adjudica una extraordinaria autoridad a la enseñanza del libro. El pensamiento recibe más énfasis en el v. 2. Apoc. es el testimonio de Juan de la palabra de Dios y del testimonio de Jesucristo, o sea el mensaje de (desde) Dios y el testimonio de ("de parte de") Jesucristo.
La bendición del v. 3 es la primera de las siete que aparecen en el libro (ver 14:13; 16:15; 19:9; 20:6; 22:7, 14). Declara la bienaventuranza de aquel que lee Apoc. a una congregación y de aquellos que lo oyen y que toman en serio su mensaje. (El término heb. que subyace en bienaventurado tiene el sentido de "¡Qué felicidad la del … !").
Apoc. se
dirige a las siete iglesias que están en Asia (4). La naturaleza epistolar del
libro es subrayada por la bendición invocada sobre las iglesias (4, 5). Pide
gracia y paz; la primera era la bendición característica de la nueva era y la
última la del antiguo pacto; ambas juntas comprenden la salvación del reino de
Dios. La bendición es trinitaria, aunque como gran parte del Apoc. tiene
un fondo complejo. El primer elemento refleja el nombre de Dios revelado
a Moisés (Exo. 3:14), pero tal como era interpretado por los judíos contemporáneos.
El Tárgum de Jerusalén sobre Dt. 32:29 amplía el "Yo soy el que
soy" como "yo soy el que es, el que era y el que será",
estableciendo así que Dios es el Señor de las edades. Nuestro texto lo
modifica en forma significativa: Dios no es sólo Señor de las edades, sino que
su naturaleza incluye el hecho de que él ha de venir a cumplir sus propósitos.
Esto lo cumple y lo cumplirá a través de Jesucristo (la indirecta de la
venida del Señor al fin de la era es inequívoca). En este contexto, los
siete Espíritus que están delante de su trono deben ser una indicación del
Espíritu Santo; aquí hay una reminiscencia de Zac. 4:6, 10 (Ap. 5:6) y del Espíritu
Santo como Espíritu de las siete iglesias y por ende de toda la iglesia en su
conjunto (cf. Apoc. 2:7, etc.). La descripción de Jesús en el v. 5 es
especialmente relevante para los creyentes a quienes estaba dirigido el libro
originalmente. Jesús era el testigo supremo para Dios, y murió a causa de tal
testimonio (cf. Mar 14:62, 63; 1 Tim. 6:13 y nótese que el término gr. para
testigo ha dado lugar en español al de "mártir"); el primogénito de
entre los muertos indica que por su resurrección Jesús asumió el primer lugar
en el reino de Dios (primogénito=heredero) y lo abrió para toda la humanidad;
soberano de los reyes de la tierra señala su supremacía sobre los gobernantes
hostiles de este mundo, cuya oposición no puede impedir la victoria de su
reino.
Otras razones por las
que Jesús NO es el demonio (Satanás)
Jesús vino a deshacer las obras del Diablo
El que practica pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 1° Juan 3:8
No vino a deshacer sus
propias obras, claro.
Jesús es nuestro abogado delante de Dios el Padre:
y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el Justo.
1° Juan 2:1 b
En cambio, Satanás es nuestro acusador:
Me mostró al sumo
sacerdote Josué, el cual estaba delante del Ángel de Jehová, y Satanás
estaba a su mano derecha para acusarle. Zac 3:1
Jesús dice:
No hablaré ya mucho
con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo[Satanás], y él nada
tiene en mí. Jn 14:30
Parece que estás trayendo de regreso
acusaciones a Jesús muy antiguas, pues los escribas de su época le hicieron la
misma acusación:
Pero los escribas que habían venido de Jerusalén decían que tenía a Beelzebu y que por el príncipe de los demonios echaba fuera demonios.
Y habiéndolos llamado, les decía en parábolas: ¿Como puede Satanás echar fuera a Satanás? Si un reino está dividido contra sí mismo, tal reino no puede permanecer.....Y si Satanás se levante contra sí mismo y se divide no puede permanecer, sino que ha llegado su fin...... De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean; pero cualquiera que blasfeme contra el Espíritu Santo, no tiene jamás perdón, sino que es reo de juicio eterno. Porque ellos habían dicho: tiene espíritu inmundo.
Marcos 3:22-30
Pues si, como ves ya le
habían hecho esa acusación a Jesús, asi que, ten cuidado con lo que dices, no
vayas a arrepentirte cuando sea demasiado tarde, aún estás a tiempo.
Espero que esto le haga recapacitar a no decir cosas como esta.
Cabe aclarar que no
estoy defendiendo alguna religión, defiendo a Jesucristo, mi Salvador (auque no
necesite que lo defienda), aunque más lo hago por Usted, Elias (algo curioso:
Elias significa Jehová es mi Señor) para que pueda recapacitar, porque es
triste ver que está influenciando a muchas personas, en su mayoría jóvenes
desorientados, ocasionándoles tripiezos.
Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.
¡Ay del mundo por los tropiezos! porque es necesario que vengan tropiezos, pero ¡Ay de aquel hombre por quien viene el tropiezo!
Mateo 18: 6-7
Pd. Espero que pueda
transcribir esta carta en una página web (si se atreve) como lo ha hecho con
sus “datos históricos” y publicarla en su página.(utilizo la version
Reina-Valera)
Atentamente
Irving Sánchez. ( ism_guitar@hotmail.com)
Para la Gloria de Dios
Jehová te bendiga y te guarde;
Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti,
y tenga de ti misericordia
Jehová alce sobre ti su rostro y ponga en ti paz