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Busca cómplices del delito que comenzó en Chile
Escándalo por caso Cox remece a la
Iglesia Católica
Cardenal Errázuriz confirmó el alejamiento de Francisco José Cox. Nuncio
apostólico en Chile dijo que una comisión en El Vaticano investiga las
conductas del ex obispo de La Serena. Actual obispo de esa ciudad pidió perdón
a los afectados.
Un fuerte sismo en la Iglesia Católica generó la noticia de que el ex obispo de La Serena Francisco José Cox fue alejado de sus funciones en el norte de Chile por conductas impropias con los niños. Hoy la Iglesia reconoció que ésta fue la razón de su remoción de la prelatura y confirmó que ahora el sacerdote será confinado a a la reflexión y la penitencia.
El cardenal Francisco Javier Errázuriz aclaró que el ex obispo se confinó voluntariamente en un convento colombiano por "conductas impropias". Monseñor Errázuriz informó que hace cinco años el arzobispo de La Serena, Francisco José Cox, actualmente de 68 años, renunció voluntariamente luego de una serie de rumores sobre abusos sexuales a niños, que llegaron a oídos de la jerarquía eclesiástica. En esa oportunidad no se informaron las razones que el prelado tuvo para dimitir.
Actualmente a petición de monseñor Cox, éste se encuentra confinado en un convento de su congregación de Schoenstatt en Colombia para seguir "alabando a Dios y pedirle perdón por las faltas que se han hecho", según expresó el cardenal Errázuriz.
El cardenal dijo que Cox tenía una "afectuosidad un tanto exuberante", especialmente con niños. Pero aclaró que "no conozco ninguna denuncia formal respaldada con una presentación concreta de antecedentes y con alguien que se haga responsable".
Agregó que las acciones que se le atribuyen a monseñor Cox, llegaron a conocimiento del director de un diario de La Serena, pero que el periodista se negó a revelarlas por carecer de pruebas los denunciantes.
Señaló que no cree que monseñor Cox vuelva a Chile y que de hacerlo debería responder ante la Justicia si hay alguna acción en su contra. "Ahí no hay excepciones para ningún ciudadano", dijo.
La revelación del cardenal surge luego que la Iglesia chilena fuera remecida por el escándalo del "Cura Tato", el párroco que abusó al menos de 7 menores, una de las cuales tuvo un hijo de él. La acción fue duramente condenada por el cardenal Errázuriz, que anunció no se tolerarían abusos de menores ni pedofilia en que pudieran verse envueltos religiosos.
El Vaticano investiga los hechos
Frente a los rumores que involucran al ex obispo de La Serena, el nuncio apostólico Aldo Cavalli, descartó que hoy que los hechos afecten la imagen de la Iglesia. Ello, precisó el prelado, porque -a su juicio- el costo mas grande de Iglesia, es cuando los otros cristianos se alejan y pierden el contacto Jesucristo.
En la oportunidad, dijo que éstos serán investigados por una comisión especial de El Vaticano y dijo que no tenía conocimiento de esta situación.
"Hay una comisión en El Vaticano para estos casos. Nosotros enviamos el caso a la comisión y ahí, con justicia, verán el caso. Pero antes, siempre una cosa, certificar el caso por justicia, por la dignidad de cada persona, no decir la cosa si no es verdad y decirla sólo si es verdad".
Cavalli señaló que desconoce si el secretario de Estado de El Vaticano, monseñor Angelo Sodano, estaba al tanto de las conductas sexuales del ex obispo de La Serena.
Además aseguró que "el costo más grande de la Iglesia es cuando el pueblo de Dios, que significa obispos, sacerdotes, laicos, religiosos, diáconos y religiosos, perdemos nuestra fe", indicó.
El nuncio realizó estas declaraciones minutos antes de oficiar la misa llevada a cabo en la Plaza La Paz del Cementerio General en el marco de la conmemoracion del Dia de Todos Los Santos.
Iglesia de La Serena pide perdón
Monseñor Manuel Donoso, actual obispo de La Serena, dijo que los pastores de la Iglesia son también personas por lo que también pueden cometer errores.
Donoso afirmó que es necesario no prejuzgar, pero que de comprobarse las versiones que acusan a Cox de abusos deshonestos en contra de menores, él pide perdón a las víctimas. El obispo aseguró que desconoce si los antecedentes de estos supuestos casos han llegado a Tribunales.
Finalmente, Donoso pidió perdón en nombre de la Iglesia a quienes pudieran haber sido afectados.
La historia de Cox
El ex obispo de La Serena, Francisco José Cox, de 68 años, fue alejado de su cargo por la Congregación Para Los Obispos, con sede en Roma, y deberá retirarse a un monasterio por el resto de sus días para dedicarse al "silencio, la oración y la penitencia". La medida - inédita en la historia religiosa chilena- se tomó debido a una serie de graves rumores sobre desvíos sexuales con niños varones, hasta ahora nunca comprobados.
Según fuentes eclesiásticas, esos rumores jamás se tradujeron en una denuncia formal, pero fueron suficientes como para forzar su renuncia al cargo de obispo de La Serena, en 1997. En su momento, la Iglesia mantuvo sigilo respecto de las razones de su alejamiento. Pero el verdadero motivo fue que, si bien no existían acusaciones formales, las numerosas versiones respecto de su comportamiento impropio habían "deteriorado su imagen y su autoridad moral" para permanecer en el cargo de obispo.
Desde esa fecha, Cox se alejó de tareas pastorales y se le abocó a labores administrativas. La última de ellas la cumplió en Colombia, donde se le encargó una investigación sobre los nuevos ministerios laicales en América Latina. De acuerdo a lo averiguado por La Tercera, esa misión concluía a fines de octubre y fue él mismo Cox quien pidió ser alejado de sus funciones y recluirse en un monasterio. A esas alturas, ya había estallado el escándalo del cura Tato y en algunos círculos periodísticos empezaban a circular rumores respecto del pasado de Cox.
En su decisión y en la de la Congregación para los Obispos, presidida por el cardenal Giovanni Baptista Re, tuvieron un peso decisivo los cambios ocurridos en la Iglesia a nivel internacional y chileno en el tratamiento de casos de abusos y desvíos sexuales.
"Los escándalos en la Iglesia estadounidense y lo ocurrido con el sacerdote José Andrés Aguirre Ovalle obviamente que tuvieron una fuerte influencia", señaló una fuente de la Iglesia.
Los problemas de conducta de Cox, quien se sometió a un tratamiento siquiátrico tras abandonar la diócesis de La Serena, empezaron a manifestarse con fuerza cuando asumió como obispo de esa ciudad, tras el retiro de Bernardino Piñera, en 1990. Los constantes rumores que se expandieron por la ciudad respecto de conductas tales como pasearse demasiado en su camioneta con niños o recibirlos en su casa, motivaron una fuerte preocupación por parte de la jerarquía eclesiástica.
Tras hacer indagaciones, en la Nunciatura Apostólica se llegó a la conclusión de que Cox debía abandonar su puesto. Las fuentes eclesiásticas resaltan que en ningún momento se presentaron cargos formales en su contra. Además de ese comportamiento mencionado, también hubo quejas respecto de su cercanía con un seminarista.
Laicos y religiosos que conocen el caso atribuyen la conducta del obispo a un trastorno síquico que se fue acentuando con el tiempo.
Señalan, además, que en las diversas ocasiones en que se le manifestaron reparos a su comportamiento, tales como la costumbre de salir con niños en su camioneta, él manifestaba arrepentimiento y decía que no volvería a hacerlo. Pero terminaba reincidiendo. En todo caso, las mismas fuentes destacan que tras ser alejado de La Serena sólo se le asignaron tareas administrativas y al mismo tiempo se le prohibieron conductas como las descritas. Al dejar la ciudad de la IV Región, se le encargaron misiones relacionadas con la preparación del jubileo 2000 de la Iglesia. En 1999, al finalizar lo que se le había encomendado, fue enviado a Roma, donde también siguió tratamiento siquiátrico.
A Colombia, donde según fuentes eclesiásticas se encuentra actualmente, fue destinado en marzo del 2001. De acuerdo a esas mismas versiones, Francisco José Cox tomó la determinación de pedir su ida a un monasterio en una carta, fechada el 10 de octubre, al cardenal Re. En respuesta, se le dijo que tomara contacto con su congregación -Schoenstatt- para que se le asigne el lugar de su retiro.
"Lo más seguro es que sea un monasterio fuera de Chile. Schoenstatt posee instalaciones de ese tipo en lugares distantes, como India y Australia, y también en Norteamérica y Europa. Es muy posible que se opte por el Viejo Continente", confidenció uno de sus cercanos.